Sábado 2.  A las 13:00 h
Habitación 108 La Doce y resto de feria

Las nanas de la cebolla, tal vez el poema más conocido de Miguel Hernández, fue la respuesta desde la cárcel a una carta de su mujer en la que ella contaba al poeta que sólo tenía pan y cebolla para dar de comer su bebé. Este poema cierra el Cancionero y romancero de ausencias, que el autor escribe en la prisión sobre trozos de papel higiénico en 1938, y que es publicado en Buenos Aires, Argentina, tras su muerte.

Luis Melón dedica esta performance a ese niño inocente destinado a crecer en la miseria y el hambre a causa del infortunio de nacer en el seno de una familia represaliada. Lo que no sabía Miguel es que la cebolla está llena de azúcares naturales y que una vez carameliza es muy dulce. De ahí surge esta receta creada por Melón para un niño que, si ha de alimentarse de cebolla, sea en forma de caramelo.

Luis Melón Arroyo (León. 1974) es un artista que en todos sus trabajos parece señalar con el dedo algo que nos perturba, y este hecho nos hace pararnos a pensar en lo punteado. Desde el 2013 ha realizado varias exposiciones individuales y colectivas por el territorio español y tiene obra en la colección del MUSAC y CDAN.