Obra de la artista Leila Amat, creadora de La Parida Gallery

Maternar y desarrollar una carrera artística

05/05/2024 – Artículo escrito por María Garberí

Sol de invierno, obra de Charo Guijarro

En un mundo donde la maternidad y el arte no parecen ir en la misma dirección y en el que sigue siendo una tarea desigualmente repartida y la carrera artística a menudo se percibe como un lujo o un pasatiempo, las mujeres artistas se enfrentan a una variedad de desafíos al intentar conciliar la crianza de hijos con la búsqueda de su pasión creativa. La lucha por obtener recursos adecuados para maternar y trabajar como mujer, asumiendo la responsabilidad abrumadora de los cuidados, se ve agravada por la precariedad económica y la falta de reconocimiento del arte como profesión.

En este contexto, surge una urgente necesidad de abordar las barreras estructurales y sociales que obstaculizan el camino de las mujeres artistas que desean maternar y a su vez desarrollar una carrera artística. Desde la falta de políticas de apoyo parental, hasta la devaluación del trabajo artístico digno de ser remunerado adecuadamente. 

Imagen de Leila Amat  en Instagram @leilaamat

“Es llamativo ver cómo ningún Premio Nacional ha girado en torno a un proyecto sobre maternidad. Ni hay premios o becas que versen sobre maternidad. Es más, he visto casos exitosos de hombres versionando lo que es el proceso de la maternidad. (…) Y si son padres, están las madres encargándose del hogar, dándole el pecho a su hijo y ¿quién sabe? entre ojera y ojera, entre el agotamiento más extremo que hayan vivido en sus vidas, entre lavadoras de cereales y leche, hacen una foto, esculpen, dibujan, escriben, componen, graban, maquetan, construyen su obra artística. Con el bebé en la teta o, pudiendo echar una cabezada, con su bebé dormido en el cuco.” @laparidagallery

A pesar de la falta de reconocimiento hacia proyectos artísticos centrados en la maternidad, existen iniciativas valientes que desafían la estructura patriarcal imperante en el mundo del arte. Es el caso de Leila Amat Ortega, artista y mente detrás de La Parida Gallery, espacio que de nuevo en esta reciente edición de Hybrid, destacó por poner el foco y la atención en las madres artistas o artistas que maternan, proporcionando un espacio único en su enfoque.

El perdón, obra de Helena Maldonado

La galería, que ya desde su propio nombre se propone rescatar el significado primigenio del verbo ‘parir’, desafiando convenciones lingüísticas y las connotaciones negativas asociadas con el término, surge como un contrapeso a la invisibilidad y marginalización que enfrentan las madres artistas en el mundo del arte contemporáneo.

“Es así que decidí bautizar este Proyecto, Espacio cultural y Galería con un término lamentablemente polisémico: el acto de recién parir y el de cometer una estupidez. De esta forma, se ensalza, señala y recuerda ese acto tan normal y cotidiano en una sociedad, mientras se advierte y señala el machismo y la maternofobia que se ejecuta no sólo de forma verbal, sino que en la propia lengua se refleja.”

Explica Leila a través del instagram de @laparidagallery

Obra de Julia Clara De La Torre encontrada en  @laparidagallery

Su misión es clara: ofrecer un espacio inclusivo donde artistas que son madres puedan exhibir su trabajo sin ser marginadas por las exigencias de la maternidad. Este compromiso se extiende a todas las formas de maternidad, incluyendo a hombres trans, personas intergénero que han parido, así como a artistas que han adoptado o explorado el tema del aborto en su obra. La galería se posiciona como un pilar de resistencia en un entorno artístico que históricamente ha relegado a las mujeres que maternan al segundo plano. Más que un espacio expositivo, La Parida Gallery es un espacio cultural que se erige en contra de la discriminación y la maternofobia recordándonos que el acto de parir es también un acto de creación y poder.