LIER invita a la audiencia de Hybria Art Fair a mirar lo cotidiano desde un lugar desplazado: detectar las fracturas invisibles del paisaje, cuestionar aquello que se da por estable y abrir fisuras donde imaginar otros modos de habitar.Las estructuras que proponen —a veces sólidas, a veces frágiles, siempre inquietantes— funcionan como metáforas de estados interiores y espacios potenciales que se activan en la mirada del espectador.
De esta manera, el proyecto se configura como un ejercicio en el borde: entre realidad y deseo, entre lo común y lo íntimo, y entre lo que existe y lo que aún podría configurarse.


